Ver la red antes de que sufra incidencias
La inspección aérea impulsada por Endesa y AENOR permite detectar incidencias antes de que se conviertan en problemas. Sensores avanzados, análisis de datos e inteligencia artificial transforman la forma de entender y gestionar una infraestructura esencial.
Por Elena Gallardo Merino
Innovación y seguridad en la red eléctrica: la aportación de AENOR desde el aire
En un momento en el que la fiabilidad del suministro eléctrico es más crítica que nunca, la gestión de la red entra en una etapa marcada por la digitalización y el análisis avanzado de datos. En este contexto, la colaboración entre Endesa y AENOR en la inspección de líneas de alta y media tensión se consolida como un ejemplo de cómo la tecnología está transformando la forma de entender y operar las infraestructuras energéticas.
A través de este proyecto, AENOR pone al servicio de Endesa su experiencia, conocimiento técnico y capacidad tecnológica para desarrollar una inspección avanzada que convierte los datos en información clave para la toma de decisiones.
Una mirada aérea para entender la red
El proyecto abarca la inspección aérea de gran parte de la red de alta y media tensión de Cataluña, Aragón, Baleares y Canarias, además de los trabajos realizados en Andalucía durante 2025. Para ello, se emplean vuelos equipados con sensores de última generación capaces de monitorizar y digitalizar tanto la infraestructura eléctrica como su entorno.
Durante estas operaciones se utilizan cámaras RGB de altas prestaciones, cámaras termográficas para detectar puntos calientes, sensores LiDAR para modelado 3D de la red y sistemas de posicionamiento preciso que permiten georreferenciar cada activo con exactitud.
El resultado es una captura masiva de datos que ofrece una visión completa, precisa y actualizada del estado de la red. AENOR, con una amplia experiencia en trabajos con helicóptero, combina esta capacidad operativa con la incorporación progresiva de drones, abriendo la puerta a modelos de inspección más flexibles y versátiles.
Cuando los datos se convierten en decisiones
Pero el verdadero valor no está solo en capturar información, sino en interpretarla. Tras cada vuelo, AENOR realiza un proceso exhaustivo de análisis que permite transformar los datos en conocimiento operativo.
Gracias a ello, es posible modelar digitalmente la red con gran precisión e identificar incumplimientos reglamentarios con exactitud centimétrica. Este nivel de detalle permite anticipar riesgos y detectar situaciones que podrían comprometer la seguridad o el correcto funcionamiento de la infraestructura.
A este análisis se suma el uso de inteligencia artificial y la experiencia de inspectores especializados, que permiten identificar anomalías visibles como el estado de los aisladores, la presencia de nidos o incidencias en apoyos y vanos. Cada elemento queda documentado con precisión, facilitando su evaluación y priorización.
Seguridad que empieza antes de actuar
Uno de los principales aportes de este modelo es su impacto en la seguridad. La digitalización avanzada permite detectar incidencias con antelación, reduciendo la necesidad de inspecciones manuales y la exposición a entornos complejos.
Disponer de información precisa y accionable permite planificar mejor cada intervención, reducir la incertidumbre y actuar en mejores condiciones. La seguridad deja así de ser solo una fase operativa para integrarse en todo el ciclo de gestión de la red.
Vegetación: anticipación y control
Como novedad, el proyecto incorpora un estudio específico de tala y poda de todos los kilómetros inspeccionados. A partir de los datos obtenidos, se podrán identificar tanto los incumplimientos actuales como los futuros relacionados con la vegetación.
Esto permitirá definir con precisión las necesidades de actuación, cuantificar superficies y localizar las zonas críticas, facilitando una planificación de actuaciones controladas y cuantificadas antes de ejecutar el mantenimiento, con la consiguiente reducción de costes y una mejora tangible en el estado y la seguridad de la red.
Una red cada vez más digital
Otro de los pilares del proyecto es la actualización de la base de datos de activos de Endesa. AENOR está corrigiendo la posición y clasificación de los elementos de la red, mejorando la calidad y fiabilidad de la información disponible.
Esta base digital actualizada es clave para avanzar hacia modelos de gestión más eficientes, trazables y orientados a la anticipación, donde los datos se convierten en un activo estratégico.
Respuesta rápida en situaciones críticas
La colaboración entre AENOR y Endesa también se extiende a situaciones de emergencia. La capacidad de movilizar medios y equipos especializados permite evaluar rápidamente el estado de la red tras episodios meteorológicos adversos.
Así ocurrió durante el temporal Leonardo en Andalucía, donde los vuelos de emergencia realizados entre AENOR y Endesa permitieron identificar daños como árboles caídos, conductores eléctricos partidos o torres afectadas, facilitando una respuesta ágil y fundamentada.
Tecnología para entender -y anticipar- la red
El proyecto integra inspección aérea, sensores avanzados, modelado digital, inteligencia artificial y análisis especializado para transformar los datos en decisiones más precisas.
Más allá de la tecnología, se trata de una nueva forma de entender la red eléctrica: no solo como una infraestructura que se revisa, sino como un sistema que se analiza, se comprende y se anticipa. Porque hoy, garantizar su fiabilidad exige algo más que observarla: exige comprenderla, anticiparse a sus riesgos y actuar con inteligencia.
Contenido relacionado
La importancia de las redes para acompañar al crecimiento industrial
La saturación de la red eléctrica en España: ¿cómo impacta en nuestro día a día?
¿Qué es el control de tensión de la red y por qué influye en el riesgo de apagón en España?
La red eléctrica ¿está saturada?