• {{currentSearchSuggestions.title}}
  • {{currentSearchSuggestions.title}}
{{navigationCta.name}}

Resccue, el reto de anticiparse a una catástrofe

El proyecto Resccue busca desarrollar herramientas innovadoras que permitan mejorar la capacidad de reacción de las ciudades ante eventuales catástrofes derivadas del cambio climático.

Vista nocturna de la ciudad de Barcelona
Imaginemos que nuestra ciudad sufre una catástrofe natural como consecuencia del cambio climático: una inundación, una ola de calor o un período de sequía, el aumento del nivel del mar... y que se ven afectados los suministros de servicios básicos, como el agua o la electricidad. ¿Cómo se recuperarían las telecomunicaciones necesarias para activar los servicios de emergencia? ¿Qué hay de la luz para que funcionen los hospitales y sus aparatos médicos que pueden salvar la vida de las personas? ¿Qué sería del transporte? ¿Y del suministro de agua o de gas? Aprender a enfrentarse a una crisis así es uno de los principales objetivos del proyecto Resccue (Resiliencia para hacer frente al Cambio Climático en Áreas Urbanas).


La resiliencia urbana es la capacidad que tienen las ciudades para estar preparadas para cualquier situación de crisis. Es la aptitud que muestran para soportar, responder y recuperarse ante cualquier catástrofe.  En concreto el proyecto Resccue se centra en evaluar el impacto de los fenómenos derivados del cambio climático en el funcionamiento de servicios esenciales para una ciudad como son la energía o el agua.

“La resiliencia urbana es la capacidad que muestran las ciudades para soportar, responder y recuperarse ante cualquier catástrofe.”

Una ciudad resiliente es aquella que protege a sus habitantes y a sus bienes, a la vez que mantiene su funcionalidad frente a una crisis. En este sentido
 la energía es un aspecto clave. Es aquí donde entra Endesa. Nuestros técnicos especializados en redes de distribución estudian cómo se podría recurrir a microrredes autónomas conectadas a la red principal para garantizar el suministro si se declarase una emergencia.

“Los servicios urbanos, como las telecomunicaciones o el agua, basan su funcionamiento en otros servicios, como el de la energía eléctrica”, explica Miguel Pardo, responsable de proyectos de innovación en Endesa Distribución. La idea es cuantificar el impacto del cambio climático en la capacidad de recuperación del suministro eléctrico y entender cómo pueden contribuir las redes inteligentes a la resiliencia de las ciudades. Para Pardo “uno de los objetivos del proyecto es dar una respuesta adecuada a las ciudades, coordinándonos con ellas y mejorando la comunicación entre los servicios urbanos para enfrentarnos conjuntamente a un evento de riesgo, antes, durante y después de que ocurra”.

Aunque nuestro esfuerzo en Endesa se centra en el caso de Barcelona, el proyecto se desarrollará durante cuatro años también en otras dos ciudades: Lisboa y Bristol. Como en todo, la colaboración es la clave. El trabajo conjunto entre empresas de luz, agua y gas resulta fundamental a la hora de dar una respuesta rápida y eficaz a una eventual catástrofe. Y eso se puso de manifiesto en la primera jornada del proyecto celebrada en Barcelona bajo el título “Construyendo una ciudad más resiliente ante el cambio climático”.

Participantes en la primera jornada pública del proyecto Resccue en Barcelona

En el núcleo de Resccue encontramos Hazur, un software que detecta posibles vulnerabilidades en las ciudades y las ayuda para mejorar en seguridad y protección.

“Uno de los objetivos del proyecto es dar una respuesta adecuada a las ciudades, coordinándonos con ellas y mejorando la comunicación entre los servicios urbanos para enfrentarnos conjuntamente a un evento de riesgo.”

Miguel Pardo, responsable de proyectos de innovación en Endesa Distribución

No hay nada como anticiparse. De hecho algunos estudios citados por el programa de ciudades resilientes de UN-Habitat aseguran que por cada dólar invertido en prevención de desastres se ahorran entre cinco y diez dólares en pérdidas económicas.
Esta iniciativa está financiada por el programa Horizonte 2020 de la UE, cuenta con un presupuesto de 8 millones de euros y se desarrollará durante cuatro años. En Resccue participan hasta 18 socios de cinco países, encabezados por Aquatec (Suez Advanced Solutions) y respaldados por la Agencia de las Naciones Unidas Un-Habitat, los tres ayuntamientos involucrados en el proyecto, grandes empresas de servicios urbanos como Endesa, EDP, Aguas de Portugal, y Suez Advanced Solution UK,  centros de investigación (Cetaqua, FIC, LNEC e IREC), universidades (Exeter y EIVP) y las pymes Opticits, Hidra y UrbanDNA.

logo proyecto resccue