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Descarbonización
Estamos inmersos en la transformación hacia un modelo energético plenamente descarbonizado, con el compromiso decidido de avanzar al mayor nivel de ambición climática posible. Endesa mantiene la ambición de alcanzar emisiones cero para el año 2040, impulsando el desarrollo renovable, la electrificación de los usos energéticos y la modernización de la red eléctrica para consolidar una transición justa, eficiente y sostenible.
Alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible
ODS 13: Acción por el clima
ODS 7: Energía asequible y no contaminante
El planeta se enfrenta a una situación crítica: según el último informe del IPCC, el calentamiento global ya ha alcanzado los 1,1 ºC respecto a los niveles preindustriales, y sin una acción decidida, se superará el límite de 1,5 ºC en las próximas dos décadas. En este contexto, Endesa, como líder del sector energético español, asume un papel protagonista en la transformación del modelo energético.
Nuestra estrategia está plenamente alineada con el Acuerdo de París y con los objetivos europeos de descarbonización. Endesa está excepcionalmente posicionada para liderar la transición energética y aprovechar las oportunidades derivadas de la electrificación de la economía, que permitirán que la demanda crezca hasta 315 TWh en 2030 y 520 TWh en 2040, desde los 269 TWh de cierre de 2025.
Con una visión integrada y de largo plazo, contribuimos activamente al desarrollo de políticas públicas, colaborando con instituciones, asociaciones, ONG y centros de conocimiento para avanzar hacia una economía climáticamente neutra. Reforzamos esta visión mediante nuestra participación en múltiples iniciativas de liderazgo climático, destacando por nuestra capacidad para alinear estrategia corporativa, inversión sostenible y acción climática real.
Nuestro Plan de Transición parte de los principales instrumentos de planificación de la compañía, el Plan Estratégico y el Plan de Sostenibilidad (PES), desde los cuales articulamos los objetivos, líneas de acción y decisiones clave para gestionar los Impactos, Riesgos y Oportunidades (IROs) asociados a la descarbonización.
Este modelo se sustenta en un análisis riguroso del contexto ambiental, social y de gobernanza (ESG), identificando macrotendencias y anticipando impactos reales y potenciales de avances tecnológicos, regulatorios y climáticos. Esta aproximación integrada nos permite planificar la estrategia a corto, medio y largo plazo con una visión sostenible y orientada a la creación de valor.
Este camino hacia 2040, año en el que ambicionamos ser “cero emisiones”, no sólo nos permite avanzar hacia una economía baja en carbono, sino que refuerza la competitividad energética del país, facilita la integración de nueva demanda, incluida la vinculada a centros de datos y a la industria electrificada, y contribuye a garantizar la seguridad de suministro en un entorno cada vez más dependiente de energías renovables.
A finales de 2025 hemos logrado una disminución del 65% en nuestras emisiones totales de gases de efecto invernadero respecto a los niveles de 2017, con la ambición de alcanzar un 74% de reducción en 2030, reflejando el compromiso de Endesa con la sostenibilidad y la lucha contra el cambio climático.
En Endesa entendemos que no se puede gestionar lo que no se mide. Por eso, desde 2009 calculamos y verificamos voluntariamente nuestra huella de carbono, con el objetivo de conocer con precisión el impacto de nuestra actividad sobre el clima y diseñar estrategias eficaces de descarbonización. Esta medición se realiza conforme a metodologías reconocidas internacionalmente y a través de herramientas propias de análisis y control, lo que nos permite mantener un sistema integral de gestión de emisiones en constante evolución.
Desde 2013 contamos con la inscripción en el Registro de Huella de Carbono del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y para la huella de carbono de 2024 hemos vuelto a renovar, por sexto año consecutivo, el triple sello "Calculo, Reduzco, Compenso" otorgado por la Oficina Española de Cambio Climático. Somos la primera empresa del sector energético en lograr esta distinción de manera continuada, lo que confirma el rigor y la constancia de nuestra gestión climática.
La medición rigurosa de la huella de carbono nos permite:
La huella de carbono no es sólo una herramienta técnica: es un motor estratégico que orienta nuestra transición hacia una economía baja en carbono y refuerza la confianza de todos nuestros grupos de interés.
En 2025, en Endesa hemos reducido nuestra huella total de gases de efecto invernadero hasta 25,35 MtCO₂eq, lo que supone un descenso de 1,38 millones de toneladas (un 5,2% menos que en 2024) gracias a la mejora del mix de generación, a la menor intensidad asociada a las ventas de gas y electricidad, y a la reducción de las emisiones asociadas a la cadena de suministro.
Nuestra huella de carbono abarca los tres alcances (scopes) definidos por el Protocolo de Gases de Efecto Invernadero (GHG Protocol):
En 2025, las emisiones de Alcance 1 fueron de 10.330.167 tCO₂eq.
La reducción acumulada de las emisiones asociadas a la generación respecto a los hitos globales se sitúa en:
– 82% frente a 2005 (año de entrada en vigor del Protocolo de Kioto)
– 70% frente a 2015 (año de la firma del Acuerdo de París)
En 2025, las emisiones de Alcance 3 alcanzaron 14.749.071 tCO₂eq, con una mejora muy destacada en la capacidad de medición, incorporando datos reales de más del 90% de las emisiones asociadas a la cadena de valor, lo que permite una mayor precisión y transparencia en el inventario. También hemos avanzado en la trazabilidad del impacto derivado del uso final de nuestros productos energéticos, uno de los mayores componentes del Alcance 3.
Endesa refuerza cada año su compromiso con la acción climática a través de su participación activa en iniciativas internacionales de evaluación ambiental. Desde 2006 colaboramos con CDP Climate Change, la plataforma de referencia mundial en la medición del desempeño corporativo frente al cambio climático.
En la edición más reciente, correspondiente a 2025, hemos obtenido la máxima calificación (A), situándonos por octavo año consecutivo en la categoría Leadership. Este reconocimiento no solo avala nuestro compromiso con la descarbonización, sino también nuestra capacidad para integrar el cambio climático en la estrategia de negocio, actuar con transparencia y trabajar estrechamente con toda la cadena de valor.
Este liderazgo sostenido se basa en una gestión rigurosa de los riesgos climáticos, la adopción de objetivos ambiciosos de reducción de emisiones a corto y largo plazo, y la implementación de planes de acción eficaces para avanzar en nuestra senda hacia la neutralidad en carbono.
Nuestra participación en CDP es, además, un ejercicio de responsabilidad y rendición de cuentas ante inversores, reguladores y la sociedad, en un contexto en el que la transparencia climática es cada vez más determinante para generar confianza y atraer capital alineado con los criterios ESG.