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Cómo purgar los radiadores paso a paso para mantener tu calefacción eficiente

¿Enciendes la calefacción y notas que algunos radiadores apenas calientan, mientras otros funcionan con normalidad? ¿Escuchas gorgoteos cuando empieza a circular el agua? Puede que haya aire acumulado en el circuito y que necesites purgar los radiadores.

Hacerlo es más sencillo de lo que parece, siempre que sigas los pasos adecuados. Primero, comprueba cómo calientan los radiadores; después, apaga la calefacción y espera a que se enfríen antes de abrir el purgador. Cuando deje de salir aire y el agua fluya de forma continua, podrás cerrarlo y comprobar la presión del circuito.

Eso sí, purgar no soluciona todos los problemas de calefacción. Si un radiador sigue frío después de la operación, conviene revisar otros elementos de la instalación antes de repetirla.

Cómo purgar un radiador en 6 pasos

  1. Comprueba si realmente hay aire. Los gorgoteos y la parte superior fría mientras la inferior está caliente pueden ser indicios.
  2. Apaga la calefacción. No abras el purgador con el sistema en funcionamiento.
  3. Deja enfriar los radiadores. Así reduces el riesgo de quemaduras.
  4. Abre lentamente el purgador. Coloca un recipiente debajo para recoger el agua.
  5. Ciérralo cuando salga agua continua y sin aire. No hace falta vaciar el radiador.
  6. Comprueba la presión del circuito. Revisa el indicador de la caldera y sigue las instrucciones del fabricante si necesitas corregirla.

 

¿Todos los radiadores necesitan purgarse?

No. Solo conviene purgar los radiadores cuando hay indicios de aire acumulado. Si calientan de manera uniforme y no hacen ruidos extraños, no es necesario hacerlo por rutina.

Este procedimiento se aplica a los radiadores de agua conectados a un circuito de calefacción, tanto si el agua se calienta mediante una caldera de gas o eléctrica como si procede de un sistema de aerotermia.

En cambio, los radiadores eléctricos independientes no necesitan esta purga, ya que no tienen un circuito de agua de calefacción.

Además, un radiador que calienta poco no siempre tiene aire acumulado. Antes de intervenir, fíjate en qué parte está fría y comprueba si el problema afecta a uno o a varios radiadores.

 

Qué significa purgar un radiador

Purgar un radiador consiste en extraer el aire acumulado en su interior para que el agua caliente pueda circular correctamente por el circuito.

El aire puede quedar atrapado en la parte superior y dificultar que el radiador se caliente de manera uniforme. Para eliminarlo se utiliza el purgador, una pequeña válvula que suele encontrarse en uno de los extremos superiores del radiador.

Al abrirla con cuidado, primero sale el aire y después el agua. En cuanto esta fluya de forma continua, hay que cerrar la válvula.

La purga no elimina los depósitos de suciedad ni corrige por sí sola los problemas de circulación o de equilibrado hidráulico. Por eso, si el radiador sigue sin funcionar correctamente, será necesario buscar otra causa.

 

Cómo saber si tu radiador necesita purgarse

Hay varias señales que pueden ayudarte a detectar la presencia de aire en el circuito:

  • La parte superior está fría y la inferior caliente. Es uno de los indicios más habituales de aire acumulado.
  • Se oyen gorgoteos o burbujeos. Estos ruidos pueden aparecer cuando el aire dificulta la circulación del agua.
  • El radiador calienta de forma irregular. Puede deberse al aire, aunque también hay otras causas posibles.
  • Tarda más de lo habitual en calentarse. Conviene comprobar si el problema está relacionado con las válvulas o con la circulación del agua.

Para identificar estos síntomas, puedes encender la calefacción durante un rato y observar cómo calienta cada radiador. Esta comprobación sirve para detectar posibles problemas, pero recuerda que debes apagar la calefacción y esperar a que los radiadores se enfríen antes de abrir el purgador.

 

Radiador frío arriba, abajo o entero: qué significa

La zona que permanece fría puede darte pistas sobre el origen del problema, aunque no permite confirmarlo por sí sola.

Síntoma
Qué conviene comprobar
Frío arriba y caliente abajo
Puede haber aire acumulado. Valora si necesita purga.
Frío abajo o con zonas frías irregulares
Puede existir un problema de circulación, depósitos o equilibrado.
Frío por completo
Revisa la llave, la válvula y la presión. Si persiste, puede ser necesaria una revisión del circuito.
Unos radiadores calientan más que otros
Puede haber un desequilibrio hidráulico.
Hace gorgoteos o burbujeos
Puede haber aire en el circuito.
Todos los radiadores calientan poco
Revisa el funcionamiento general de la calefacción y la caldera.

Estos síntomas son orientativos. Si no tienes claro qué ocurre, evita manipular varias válvulas a la vez. Es mejor empezar por las comprobaciones básicas y solicitar asistencia profesional si el problema continúa.

 

Purgador, válvula y detentor: cuál debes tocar

Antes de empezar, conviene identificar los elementos del radiador. Aunque están próximos entre sí, el purgador, la llave y el detentor tienen funciones diferentes.

  • Purgador: suele estar en la parte superior del radiador. Sirve para expulsar el aire acumulado.
  • Llave o válvula termostática: normalmente se encuentra en uno de los laterales y regula la entrada de agua al radiador. Si es termostática, permite controlar la temperatura de la estancia.
  • Detentor: suele estar en la parte inferior, en el lado opuesto a la llave. Regula el caudal de agua y ayuda a equilibrar la instalación.

Para purgar, debes actuar sobre el purgador, no sobre la llave ni sobre el detentor. No cambies la posición de estos últimos para intentar sacar el aire.

Si quieres conocer mejor sus diferencias, consulta la guía de Endesa sobre el detentor del radiador: para qué sirve y cómo regularlo y el artículo sobre válvulas termostáticas.

 

Qué necesitas para purgar un radiador

Antes de empezar, prepara lo necesario para realizar la operación con comodidad y evitar salpicaduras:

  • Una llave de purga adecuada para el modelo, si la necesita.
  • Un recipiente pequeño para recoger el agua.
  • Un paño para secar las gotas.
  • Guantes de protección, si lo consideras necesario.

Algunos purgadores se abren con una llave específica y otros tienen un mando manual. No fuerces la válvula ni utilices herramientas que puedan dañarla. Si está atascada o no identificas el mecanismo, consulta las instrucciones del fabricante o pide ayuda profesional.

 

Paso 1. Comprueba cómo está calentando

Con la calefacción en funcionamiento, observa qué radiadores presentan zonas frías o hacen ruidos. Si solo uno tiene problemas, no des por hecho que el resto necesita una purga.

Esta primera comprobación te ayudará a identificar dónde puede estar el problema y a decidir si tiene sentido realizar la operación.

 

Paso 2. Apaga la calefacción

Apaga el sistema desde el termostato o mediante el control habitual. Si tienes una caldera, sigue las instrucciones del fabricante para detenerla antes de realizar la operación.

No abras el purgador mientras la calefacción está funcionando: el agua puede estar muy caliente y salir a presión.

 

Paso 3. Espera a que se enfríe

Deja que los radiadores se enfríen antes de manipularlos. El tiempo dependerá de la temperatura que hayan alcanzado y de las características de la instalación.

Este paso ayuda a reducir el riesgo de quemaduras y permite realizar la purga con mayor seguridad.

 

Paso 4. Abre las válvulas de los radiadores

Comprueba las indicaciones del fabricante o del instalador sobre la posición de las válvulas antes de purgar. Si necesitas revisar después cómo calienta cada radiador, asegúrate de que la llave no esté cerrada.

Recuerda que la llave regula la entrada de agua y que el aire se expulsa por el purgador. Si tienes calefacción comunitaria, consulta las instrucciones del responsable de mantenimiento antes de manipular los radiadores.

 

Paso 5. Comprueba la presión del circuito

Si tu instalación dispone de manómetro, anota la presión antes de empezar para compararla con la lectura posterior.

En muchas instalaciones domésticas con caldera, la presión en frío suele situarse alrededor de 1 a 1,5 bar, pero es un valor orientativo. La presión correcta depende del equipo y de las características de la instalación, así que consulta el manual del fabricante.

Si la presión ya está fuera del rango recomendado, no continúes sin tener claro cómo proceder.

 

Paso 6. Localiza el purgador

El purgador suele encontrarse en uno de los extremos superiores del radiador. Puede tener forma de tornillo con ranura, una pequeña válvula o un mando manual.

Coloca el recipiente debajo de la salida y ten el paño a mano. Si no reconoces el mecanismo, consulta las instrucciones del fabricante antes de manipularlo.

 

Paso 7. Abre lentamente la válvula de purga

Gira el purgador despacio con la herramienta adecuada o con la mano, según el modelo. No lo desenrosques por completo ni fuerces el mecanismo.

Al principio puede salir aire acompañado de un silbido. Mantén el recipiente colocado y espera a que deje de salir aire. Si la válvula está bloqueada o pierde agua de forma anormal, detén la operación.

¿Cuánta agua debes sacar al purgar un radiador?

No hay una cantidad fija. Depende del aire acumulado y de las características del radiador.

El objetivo es que deje de salir aire y que el agua fluya de manera continua. No necesitas vaciar el radiador ni dejar salir más agua de la necesaria, ya que esto puede reducir la presión del circuito.

 

Paso 8. Cierra cuando salga agua sin aire

Cuando el agua salga de forma continua, cierra el purgador con suavidad, sin apretarlo en exceso.

Retira el recipiente, seca la zona y comprueba que la válvula no gotee. Si sigue perdiendo agua después de cerrarla, no la fuerces.

¿Por qué radiador hay que empezar?

No existe un orden universal válido para todas las instalaciones. La distribución de las tuberías y las características del circuito pueden influir en el procedimiento.

Si el instalador o el fabricante te ha indicado un orden, síguelo. No des por hecho que siempre hay que empezar por el radiador más cercano a la caldera o por el de la planta superior.

 

Paso 9. Repite el proceso en los radiadores

Si otros radiadores también presentan señales de aire, repite el procedimiento en ellos. No hace falta purgar los que funcionan correctamente si no hay indicios de que lo necesiten.

Si vives en una comunidad con calefacción central, sigue las indicaciones del responsable de mantenimiento antes de intervenir.

 

Paso 10. Comprueba otra vez la presión

Al terminar, vuelve a revisar el manómetro y compara el resultado con el rango recomendado para tu equipo.

La presión puede haber bajado durante la purga porque se ha liberado agua del circuito. Si está fuera de los límites indicados, consulta las instrucciones del fabricante antes de volver a poner en marcha la calefacción.

Qué hacer si ha bajado la presión después de purgar

Es posible que la presión disminuya después de purgar los radiadores. Si queda por debajo del rango recomendado, consulta el manual de la caldera para saber cómo corregirla.

No añadas agua si no conoces el procedimiento adecuado para tu equipo. Si la presión baja repetidamente o detectas humedad o fugas, contacta con un profesional para que revise la instalación.

 

Paso 11. Vuelve a encender la calefacción y comprueba el resultado

Cuando los purgadores estén cerrados y hayas comprobado la presión, vuelve a poner en marcha la calefacción según las instrucciones del fabricante.

Deja que funcione durante un tiempo y comprueba si los radiadores se calientan de forma más uniforme y han desaparecido los ruidos.

Si no notas mejoría, no repitas la purga indefinidamente. El problema puede estar en otro componente del sistema.

Qué hacer si el radiador sigue sin calentar

Si después de purgar sigue sin funcionar correctamente, revisa estos puntos:

  • La llave o válvula termostática: comprueba que esté abierta y que el mando no esté bloqueado.
  • La presión del circuito: verifica que esté dentro del rango indicado por el fabricante.
  • El resto de los radiadores: si unos calientan y otros no, puede haber un problema de circulación o equilibrado.
  • El funcionamiento general de la calefacción: si todos calientan poco, la incidencia puede estar en la caldera, la bomba u otro componente.

Si no encuentras la causa, pide una revisión profesional. También puedes consultar la guía de Endesa sobre la puesta a punto de la caldera.

Si el problema no es aire, ¿debes tocar el detentor?

No como primera medida. El detentor regula el caudal de agua que pasa por el radiador y contribuye a equilibrar el calor entre los distintos elementos de la instalación. No sirve para expulsar aire.

Si un radiador calienta menos que los demás, comprueba primero la llave y la presión. Si el problema persiste, puede ser necesario revisar el equilibrado hidráulico.

Antes de modificar el detentor, anota su posición inicial. Un ajuste inadecuado puede alterar el caudal de otros radiadores. Si no sabes cómo regularlo, consulta la guía de Endesa sobre el detentor del radiador o contacta con un profesional.

¿Cuándo conviene purgar los radiadores?

Conviene comprobar los radiadores al comienzo de la temporada de calefacción, antes de utilizarlos con frecuencia. Así podrás detectar posibles ruidos o zonas frías y decidir si hace falta purgar alguno.

También puede ser necesario hacerlo si escuchas gorgoteos, si un radiador está frío por arriba o si se ha realizado una intervención en el circuito que pueda haber introducido aire.

No es necesario purgar cada vez que enciendes la calefacción ni hacerlo de forma automática si todo funciona correctamente. Lo importante es prestar atención a las señales de la instalación.

¿Hay que purgar obligatoriamente todos los años?

No existe una obligación general de purgar todos los radiadores una vez al año. La necesidad depende del estado de la instalación y de los síntomas que aparezcan.

Revisarlos antes de la temporada de calefacción es una buena medida preventiva. Si necesitas purgarlos muy a menudo o la presión baja de forma recurrente, conviene averiguar la causa.

¿Purgar los radiadores reduce la factura?

Purgar un radiador con aire puede ayudar a recuperar una distribución del calor adecuada, pero no garantiza un ahorro en la factura. El resultado depende del origen del problema y del funcionamiento de la instalación.

Para gestionar mejor el consumo, también puedes ajustar la temperatura y utilizar correctamente las válvulas termostáticas. En el blog de Endesa te explicamos qué temperatura poner en casa y cómo funcionan las válvulas termostáticas.


¿Qué pasa si tienes purgadores automáticos?

Los purgadores automáticos liberan el aire del circuito sin que tengas que abrir manualmente una válvula. Aun así, su presencia no descarta otros problemas.

Si los radiadores hacen ruido o calientan de forma irregular, puede que el purgador no funcione correctamente o que la causa sea otra. Si observas fugas, consulta las instrucciones del equipo o solicita una revisión.

 

Qué tener en cuenta si tu casa tiene varias plantas

En una vivienda de varias plantas, la distribución de las tuberías influye en el funcionamiento de los radiadores. Por eso, no hay una regla universal que indique por cuál debes empezar.

Sigue el orden recomendado por el instalador y comprueba la presión al terminar. Si los radiadores de una planta siguen sin calentar, puede haber un problema de circulación que requiera una revisión.

 

¿Puedes purgar si tienes calefacción comunitaria?

Depende del diseño y de las normas de mantenimiento de la instalación. Antes de abrir un purgador, consulta las indicaciones de la comunidad o del responsable de mantenimiento.

No manipules válvulas generales ni elementos comunes sin autorización. Si el problema afecta a varios vecinos o a toda la vivienda, comunícalo al servicio de mantenimiento, ya que puede estar en el circuito comunitario.

 

¿También se purgan los radiadores con aerotermia?

Sí, si la aerotermia calienta agua que circula por los radiadores, puede ser necesario eliminar el aire del circuito.

El principio es similar al de una instalación con caldera, pero debes seguir las instrucciones específicas del fabricante y del instalador. Si no sabes cómo detener el sistema o comprobar la presión, consulta el manual antes de intervenir.

 

¿Se purga igual un radiador toallero?

Si el toallero está conectado al circuito de agua de la calefacción, el procedimiento suele ser similar al de un radiador convencional: apagar el sistema, dejarlo enfriar y abrir con cuidado el purgador hasta que salga agua continua sin aire.

Si es un toallero eléctrico independiente, no necesita esta operación. Ante cualquier duda, comprueba las instrucciones del modelo.

 

Cuándo debes parar y llamar a un profesional

No sigas con la purga si:

  • El purgador está bloqueado o tienes que forzarlo.
  • La válvula sigue goteando después de cerrarla.
  • La presión está fuera del rango recomendado y no sabes cómo corregirla.
  • La presión baja repetidamente o sospechas que hay una fuga.
  • Los radiadores siguen sin calentar o el problema afecta a toda la vivienda.
  • Tienes calefacción comunitaria y no sabes qué elementos puedes manipular.

Un profesional podrá determinar si el origen está en la presión, las válvulas, la circulación del agua o algún otro componente. Si necesitas ayuda para mantener tu instalación, consulta el catálogo de servicios de mantenimiento de Endesa.

 

Preguntas frecuentes sobre cómo purgar radiadores

¿Calefacción encendida o apagada?

Apagada y con los radiadores fríos. Puedes encenderla antes para comprobar cómo calientan, pero debes apagarla y dejar que se enfríen antes de abrir el purgador.

¿Cómo sé si hay aire?

Los gorgoteos y la parte superior fría mientras la inferior está caliente pueden indicar aire acumulado. Si el radiador está frío por completo, comprueba también la llave y la presión.

¿Cuánta agua debe salir?

La necesaria hasta que deje de salir aire y el agua fluya de forma continua. No hay una cantidad fija y no debes vaciar el radiador.

¿Por qué baja la presión?

Puede bajar porque ha salido agua del circuito durante la purga. Si desciende repetidamente, puede haber una fuga u otra incidencia que deba revisar un profesional.

¿Qué presión debe tener la caldera?

Depende del equipo y de la instalación. En muchas instalaciones domésticas se sitúa alrededor de 1 a 1,5 bar en frío, pero debes seguir el rango indicado por el fabricante.

¿Por cuál empiezo?

Sigue el orden recomendado por el instalador o el fabricante. No existe una regla universal válida para todas las viviendas.

¿Abro la válvula termostática?

Comprueba su posición siguiendo las indicaciones de tu instalación. Para expulsar el aire debes abrir el purgador, no la válvula termostática.

¿Debo tocar el detentor?

No para purgar. El detentor regula el caudal de agua y ayuda a equilibrar los radiadores; el aire se expulsa a través del purgador.

¿Qué significa frío arriba?

Puede indicar que se ha acumulado aire en la parte superior, especialmente si la zona inferior está caliente. Es una señal para comprobar si necesita purga.

¿Y frío abajo?

Puede deberse a un problema de circulación, depósitos o equilibrado. La purga no siempre lo soluciona.

¿Qué hago si sigue sin calentar?

Comprueba la llave, la presión y el resto de los radiadores. Si no mejora, solicita una revisión profesional en lugar de repetir la purga sin identificar la causa.

¿Cada cuánto se purgan?

Cuando hay señales de aire en el circuito. Conviene revisarlos al inicio de la temporada de calefacción, pero no es necesario purgarlos todos los años si funcionan correctamente.

¿Se purgan con aerotermia?

Sí, si la aerotermia alimenta radiadores de agua. Sigue las instrucciones específicas del fabricante y los requisitos de presión de la instalación.

¿Y los radiadores eléctricos?

Los radiadores eléctricos independientes no se purgan porque no tienen un circuito de agua de calefacción. Este procedimiento solo se aplica a radiadores conectados a una instalación hidráulica.

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