Conexión a Tierra

Educación y biodiversidad: un hotel de insectos en una planta solar

Eli viaja hasta Minglanilla (Cuenca) para conocer el hotel de insectos instalado en su planta solar, un proyecto que une biodiversidad, educación e inclusión gracias a la participación de colegios y colectivos de la zona.

Escucha el episodio 9

00:00 00:00

Las plantas fotovoltaicas pueden ser mucho más que espacios de generación eléctrica. La sombra de los paneles y unos terrenos libres de pesticidas crean un hábitat favorable para insectos polinizadores como abejas y mariposas, fundamentales para la biodiversidad y para la actividad agrícola del entorno.

En Minglanilla, esa biodiversidad se ha convertido además en una herramienta educativa. El hotel de insectos de la planta solar, el primero ubicado en una instalación de este tipo y que aspira a convertirse en uno de los más grandes del mundo, ha ido llenando sus “habitaciones” con la ayuda de escolares de la zona y de personas con discapacidad.

 

Elena Fernández: aprender en contacto con la naturaleza

Para hablar de educación y biodiversidad, Eli y Pilar reciben en el plató a Elena Fernández, educadora de Taller Quintanar, un centro ocupacional para personas con discapacidad que desarrolla iniciativas muy variadas. 

Durante la conversación, Elena cuenta cómo el taller se sumó al relleno de la estructura del hotel de insectos y su participación en las jornadas Minglanilla Educa: durante cuatro días, niños de cuatro colegios y usuarios del centro pasaron por el hotel y asistieron a charlas sobre medio ambiente, la importancia de las abejas o el reciclaje.

Las jornadas incluyeron además una competición de endesoles, en la que los participantes sumaban puntos fotografiando distintas especies, valoradas por especialistas según su dificultad. Al final, Endesa donó tres ordenadores portátiles a cada una de las entidades participantes.

La entrevista aborda también el valor del contacto con la naturaleza como experiencia multisensorial: tocar y oler plantas o descubrir colores y texturas ofrece estímulos reales, especialmente útiles para personas con distintos tipos de discapacidad, y ayuda a desarrollar una conciencia ecológica desde la experiencia propia.

 

Una visita al hotel de insectos de Minglanilla

Eli vuelve a la planta solar de Minglanilla, en Cuenca, que ya visitó hace dos años, para comprobar cómo ha evolucionado el hotel de insectos. Allí le recibe Paola Vecino, fundadora de Rincón de la Abeja, que le explica que el proyecto nace de la necesidad de paliar los efectos de la crisis de los polinizadores.

Paola le muestra cómo se estudia la biodiversidad de la zona mediante muestreos: pequeños tubos en los que se recogen insectos para identificar qué tipo de polen transportan y asociar cada planta con su polinizador, y un pequeño aparato, el AudioMoth, que detecta los ultrasonidos de los murciélagos y permite saber qué especies hay en la zona. También le explica qué es una reserva entomológica: un área con una gran biodiversidad de insectos que cuenta con planes para mantener esas poblaciones y que informa de su seguimiento a la Sociedad Española de Entomología.

El proyecto tiene muy presentes a los niños del entorno. Como explica Paola, las generaciones futuras también tendrán que encargarse de proteger a los insectos, y acercarles a su vida ayuda a sustituir el miedo por curiosidad. El refugio, con forma de rosa de los vientos, se ha ido llenando gracias a la participación de más de 200 escolares y personas con discapacidad de la zona.

El objetivo a medio plazo es seguir haciéndolo crecer y monitorizar las especies que colonizan cada área. Además, aspira a entrar en el récord Guinness como el mayor refugio para insectos del mundo, una forma de dar visibilidad internacional al proyecto para que pueda reproducirse en otros lugares.

 

Un éxito en biodiversidad

La biodiversidad de Minglanilla no es solo una impresión. Un estudio científico realizado durante un año en las plantas solares Minglanilla I y II por Rincón de la Abeja y la Fundació Medioambiental de la Comunitat Valenciana, con el apoyo de la Asociación Reserva de la Biosfera Valle del Cabriel, comparó la biodiversidad dentro y fuera de las instalaciones en 13 zonas.

El inventario recoge 417 especies, entre plantas, insectos, aves, arácnidos, mamíferos, reptiles y anfibios. Las parcelas de las plantas solares se sitúan entre las de mayor diversidad vegetal del área analizada, y sus hábitats registran la mayor densidad de aves, con 820 ejemplares contabilizados.

 

Minglanilla, ejemplo de convivencia en el territorio

La experiencia de Minglanilla demuestra que una planta solar puede ser también un espacio para aprender, incluir y proteger la biodiversidad. Las actividades educativas en un entorno industrial sostenible acercan la naturaleza a colectivos muy distintos y contribuyen a la sensibilización ambiental de toda la sociedad.

Esta historia se suma a otras iniciativas que muestran cómo las instalaciones renovables pueden convivir con su entorno, como las que descubrimos en el episodio dedicado al pastoreo regenerativo en plantas solares o en el episodio sobre el pastoreo bajo las líneas eléctricas del Valle de Arán.

Un ejemplo de cómo energía renovable, educación, inclusión y biodiversidad pueden crecer juntas en el territorio.

Ver más Conexión a Tierra