El incendio, uno de los mayores y más devastadores que ha sufrido la Comunidad de Madrid en su historia, se produjo en 2012 en el municipio de Valdemaqueda: cerca de 2.000 hectáreas ardieron convirtiendo al Monte de Santa Catalina en cenizas y dejando a varias especies en peligro de extinción sin hábitat, como el águila imperial ibérica, el buitre negro y la cigüeña negra. 

En este contexto, el “Bosque Endesa” surge con el objetivo de restaurar alrededor de 20 hectáreas, recuperando así el entono afectado en la zona de Valdemaqueda y Robledo. Esto será posible gracias a la reforestación mediante técnicas de siembra y plantación  de especies forestales autóctonas (como la encina, el pino piñonero, el rebollo, el fresno, el sauce o el madroño) de tal forma que puedan ser capaces de garantizar una recuperación gradual del área a lo largo del tiempo. Este procedimiento ayuda también a la creación de bosques más complejos que permitirán albergar a un mayor número de especies animales.

“Queremos contribuir a la lucha contra el cambio climático, porque gracias a la plantación de bosques es posible retirar de la atmósfera grandes cantidades de CO2.”

Lucha contra el cambio climático

Con esta iniciativa también pretendemos luchar contra la desertificación de nuestro territorio y al mismo tiempo revitalizar todo el entorno rural afectado por el incendio. Queremos contribuir además a la lucha contra el cambio climático, porque gracias a la plantación de bosques es posible retirar de la atmósfera grandes cantidades de CO2. Gracias al bosque se prevé la absorción de unas 474 toneladas de CO2 durante todo el periodo de permanencia.

El proyecto tiene también una dimensión social ya que, en el trabajo de campo, tratamos de emplear a personas en riesgo de exclusión social, siempre dando preferencia a las procedentes del entorno rural de cada proyecto.

Restauración de ecosistemas

En la reforestación del bosque se han utilizado distintas especies forestales (masa forestal mixta) para garantizar la presencia en un futuro de bosques más complejos que podrán albergar mayor número de especies animales. Por otro lado, la presencia de distintas especies crea un bosque mejor preparado para soportar futuros incendios y, al contar con especies rebrotadoras, se garantiza la restauración natural de la masa arbórea.

Con el “Bosque Endesa” queremos dar un paso más en nuestro compromiso con el medio ambiente y el desarrollo sostenible, fomentando la conservación y el uso sostenible de los recursos naturales. 

El “Bosque Endesa” en cifras

• Fecha del inicio del proyecto: 1 de enero  2015

• Zona de plantación: La Atalaya, Valdemaqueda (Comunidad de Madrid)

• Superficie de plantación: 20,05 ha

• Total árboles introducidos: 5.000: 4.000 pies en total de Quercus ilex, Pinus Pinea, Quercus pirenaica, Flaxinus spp, Salix spp y Arbutus unedo.  A los que posteriormente se añaden 500 pies de Pinus pinea y 500 de Quercus ilex.

• Absorción de CO2 prevista: 474 toneladas 

• Periodo de permanencia: 30 años