La nueva vida de la tortuga mediterránea

“La tortuga mediterránea es una especie en peligro de extinción, de ahí la necesidad de afianzar una población que pueda reproducirse en semi-libertad”

– Jesús Almarza, Director Técnico de Trenca

Trenca es la responsable de un proyecto que busca en esta zona crear una colonia de tortugas mediterráneas en semi-libertad, que pueda reproducirse, y así recuperar a esta especie sin la necesidad de liberar ejemplares de forma permanente. Un proyecto que ya ha comenzado y en el que participamos en Endesa de forma activa y continua, a través de financiación y los trabajos de nuestros técnicos expertos en conservación de la biodiversidad. “Lo primero que hicieron los técnicos de Endesa fue visitar la zona para concretar los trabajos necesarios para crear el hábitat perfecto para las tortugas”, recuerda Almarza.

Estos trabajos, necesarios para crear una población de tortugas en semi-libertad se desarrollaron en un conjunto de fincas de unas 20 hectáreas que Trenca gestiona en el Valle Mayor de Bovera (Lleida). Se construyeron dos balsas impermeabilizadas con arcilla compactada de 400 y 100 metros cuadrados, respectivamente. También se instalaron sistemas de vallado y dobles cerramientos en las fincas. La idea era protegerlas en la medida de lo posible de depredadores como el jabalí o el zorro, que pudieran vivir en libertad, aunque con un seguimiento pormenorizado. 

 

La suelta de ejemplares, todo un éxito

22 de junio de 2016. En colaboración con el CRARC (Centro de Recuperación de Anfibios y Reptiles de Cataluña) y con la ayuda de voluntarios se liberan 52 ejemplares de tortuga mediterránea. Todas ellas tienen insertado un chip en el caparazón que permite identificarlas, lo que confiere un control y vigilancia permanentes.

Voluntarios realizando la suelta de medio centenar de tortugas mediterráneas en Les Garrigues (Lleida)

Voluntarios realizando la suelta de medio centenar de tortugas mediterráneas en Les Garrigues (Lleida)

En esa primera fase se pretendía que las tortugas se adaptaran al nuevo medio, controlando básicamente su presencia en la finca. Pero se consiguió ir más allá, al detectarse una primera puesta de huevos, que finalmente acabó fracasando tras ser, seguramente, depredada. Sin embargo, a comienzos de la primavera de 2017, se encontró un ejemplar de cría de tortuga mediterránea en la finca. “Es normal que en las primeras puestas esto suceda pero esperamos que a lo largo de este 2017 veamos no sólo la primera sino muchas más”, sostiene el responsable de Trenca.

Durante 2017 se ha venido realizando el seguimiento de la población de los 52 ejemplares de tortuga mediterránea liberados en 2016, se ha monitorizado el grado de éxito de la adaptación a su nuevo entorno y se han realizado las tareas de mantenimiento necesarias en la finca donde la población reintroducida se mueve en régimen de semi-libertad. El seguimiento de la población también ha permitido detectar ejemplares de machos y hembras en celo que se están encontrando para reproducirse.

“Nuestro desafío es trabajar para que esta especie no se extinga. Luchar por la recuperación de la fauna no es algo nuevo para nosotros. Es nuestra razón de ser”

Estos datos indican que el proyecto hasta el momento ha sido todo un éxito, las tortugas se han adaptado al medio y ya ha comenzado a cumplirse uno de los objetivos más importantes del proyecto: que la población reintroducida en la finca se convierta en un nuevo núcleo de reproducción de esta especie, que con el tiempo pueda servir para conectar poblaciones de tortuga mediterránea que actualmente se encuentran incomunicadas.

El proyecto Testudo hermanni continúa. En septiembre de 2017 se liberaron otros 30 nuevos ejemplares aportados por el CRAC (Centro de recuperación de anfibios de Cataluña). La idea es que, conforme los quelonios vayan teniendo puestas con final feliz, las crías puedan ir saliendo del entorno para crear otras poblaciones y, en un futuro, incluso exportar esta experiencia a otros puntos de España.