“Queremos ofrecer al empleado la posibilidad de realizar una labor solidaria en nuestro ámbito, que es la energía”

– Inmaculada Fiteni, Responsable de Proyectos de Sostenibilidad de Endesa

Nuestra labor de voluntariado se centra, por un lado, en dar recomendaciones a las familias para la optimización de su factura eléctrica y la rebaja de su consumo energético y, por otro, en identificar situaciones de riesgo en las instalaciones eléctricas, que serán posteriormente subsanadas por instaladores certificados. En el futuro queremos trabajar también en una rehabilitación energética más profunda en las viviendas, en colaboración con otras empresas que donarían los materiales.

Iniciamos el proyecto en Zaragoza a finales de 2015, junto con la Fundación Endesa y la Fundación Ecología y Desarrollo (Ecodes). En 2018 Cruz Roja se incorporó como coordinador al programa, lo que supuso un salto cuantitativo muy importante para su desarrollo, tanto por la aportación de voluntarios adicionales a los empleados y prejubilados de Endesa que ya participaban en él, como por la extensión a todo el territorio nacional en la selección de las familias beneficiadas.

Después de tres ediciones, y gracias a la colaboración de más de 300 voluntarios (de Endesa y de Cruz Roja), el proyecto ha llegado a 14 ciudades españolas y más de 7.000 personas han recibido la ayuda de manera directa o indirecta. Para ampliar el número de beneficiarios, hemos organizado más de 150 talleres formativos en los que participan los voluntarios, las familias directamente implicadas en el programa y otras personas que pueden beneficiarse también de las acciones formativas. En esos talleres, además de ofrecer recomendaciones para ahorrar en la factura energética, los voluntarios informan a las familias que cumplen con los requisitos para beneficiarse del bono social de qué pasos tienen que dar para solicitarlo. En la última edición detectamos que un 63% de las familias que tenían derecho a solicitarlo no lo estaban percibiendo por falta de información.

Además de los talleres, los voluntarios pueden escoger la opción del "televoluntariado", que consiste en ofrecer atención personalizada por teléfono con el objetivo de optimizar los contratos y la gestión de trámites según las características básicas de la estructura familiar, los hábitos de consumo y el equipamiento en electrodomésticos de cada hogar.

“Cuando ves a esas familias que tienen dificultades y les ayudas, te abren su casa, están contigo de una manera especial y eso te llena de mucha satisfacción”

– Mariano Rivero, voluntario de Zaragoza

La tercera opción que pueden escoger los voluntarios es la atención presencial, que se realiza a través de equipos mixtos formados por empleados de Endesa y voluntarios de Cruz Roja que visitan a personas mayores o con movilidad reducida que requieren una atención personalizada. El asesoramiento personalizado a las familias se realiza a través de una herramienta de diagnóstico energético, que hemos diseñado conjuntamente con Ecodes, que realiza recomendaciones individualizadas sobre hábitos de consumo eficiente, optimización de contratos (bono social, reducción de potencia, etc.) y eficiencia energética.

En conjunto, tras la implementación de las medidas de optimización de la factura y de medidas de eficiencia energética, los beneficiarios de este programa pueden alcanzar un 25% de ahorro en sus facturas, lo que puede suponer un ahorro económico medio de 143 euros anuales por vivienda.