La energía del voluntariado en Endesa

“Queremos ofrecer al empleado la posibilidad de realizar una labor solidaria en nuestro ámbito, que es la energía”

– Inmaculada Fiteni, Responsable de Proyectos de Sostenibilidad de Endesa

Nuestra labor de voluntariado se centra, por un lado, en dar recomendaciones a las familias para la optimización de su factura eléctrica y la rebaja de su consumo energético y, por otro, en identificar situaciones de riesgo en las instalaciones eléctricas, que serán posteriormente subsanadas por instaladores certificados. En el futuro queremos trabajar también en una rehabilitación energética más profunda en las viviendas, en colaboración con otras empresas que donarían los materiales.

Han sido quince las familias atendidas en la primera fase de voluntariado energético de Endesa, que emprendimos en Zaragoza a finales de 2015. Catorce de nuestros empleados se pusieron manos a la obra, en colaboración con ECODES, para ayudar a familias que vivían una situación de pobreza energética. El resultado: un ahorro medio por cambios en sus contratos del 22%, llegando al reducirse incluso a la mitad en algún caso. Si a esto le añadimos el 13% adicional que se estima que está consiguiendo por medidas de eficiencia aplicadas y prácticas de ahorro en el consumo, sale una media del 35% de reducción en la factura.

El pasado mes de septiembre terminaba esta primera fase de una iniciativa que se ha extendido a Barcelona, donde ya hay 27 voluntarios más atendiendo a otras 30 familias. El siguiente paso es ampliar el proyecto a las regiones de Andalucía, Canarias y el resto de Aragón y de Cataluña, una etapa que coincide con la entrada de la Fundación Endesa para colaborar en la iniciativa.

Los empleados de Endesa que están participando en el proyecto reciben una formación que les capacita para llevar a cabo esta labor solidaria, una iniciativa que les da la satisfacción de poner su experiencia al servicio de los sectores más vulnerables de la sociedad. 

“Cuando ves a esas familias que tienen dificultades y les ayudas, te abren su casa, están contigo de una manera especial y eso te llena de mucha satisfacción”

– Mariano Rivero, voluntario de Zaragoza