Endesa destina 71,8 millones a mantenimiento de redes y trabajos forestales en la campaña de verano

Publicado el lunes, 2 julio 2018

Endesa ha destinado 71,8 millones de euros al mantenimiento preventivo de su red de distribución eléctrica y de las masas forestales que la rodean para asegurar la continuidad y seguridad del suministro en el período estival, una cifra que representa un incremento del 8,2% respecto a 2017. Este año se han destinado 21,7 millones de euros a los trabajos de tala, poda y limpieza de la masa vegetal de cara a la campaña de verano 2018 y 50,1 millones de euros al mantenimiento y mejora de la red eléctrica.

Los trabajos realizados consisten, principalmente, en labores de limpieza y cuidado de los bosques en las zonas por donde discurren las líneas eléctricas, así como trabajos de mantenimiento preventivo de la red y las habituales revisiones de todas las instalaciones para evitar incidencias y mejorar la calidad del suministro.

Parte de la red eléctrica gestionada por Endesa corresponde a líneas áreas que atraviesan terrenos o zonas forestales y que precisan de una adecuada conservación de las masas de vegetación. Con las labores de tala y poda realizadas en las comunidades autónomas donde Endesa opera como compañía distribuidora (Cataluña, Aragón, Andalucía y Extremadura, Baleares y Canarias) se asegura la apertura de corredores de seguridad debajo de las redes tanto de alta como de media, lo que permite evitar incidencias en el suministro eléctrico y minimizar el riesgo de incendio.

Los trabajos de tala y poda selectiva se ejecutan según los criterios estipulados en la normativa nacional y autonómica, que marcan la periodicidad en función del calendario de crecimiento de las diferentes especies y se realizan en colaboración con las administraciones autonómicas y locales.

Al margen de los trabajos forestales, Endesa realiza durante el año diferentes tipos de revisiones en sus instalaciones de distribución, como las termografías de las líneas y subestaciones de media y alta tensión. Consisten en la inspección de la red con cámaras de infrarrojos, ya sea desde tierra o por aire, para detectar si hay algún elemento que presente una temperatura más elevada de lo normal, lo cual indica que sufre una anomalía. En caso de detectarse cualquier anomalía, las coordenadas del “punto caliente” quedan registradas y se activa de forma automática el mecanismo para corregirla.

Parte de las termografías se realizan desde helicópteros, que se utilizan para revisar las líneas de media y alta tensión. Endesa revisará este año 6.900 kilómetros de circuitos aéreos de Alta Tensión y 20.000 apoyos desde helicópteros, lo que permite superar los obstáculos que presenta la orografía del terreno, reducir el tiempo necesario para realizar las revisiones y registrar la vegetación cercana a las líneas eléctricas para mejorar la plantificación de los trabajos de tala y poda.

Desde el año pasado Endesa utiliza tecnología  LIDAR (Light Detection and Ranging) -Detección por luz y distancia- que combina tecnología GPS con sensores láser y permite realizar mapas tridimensionales y cartografiar las líneas eléctricas. Esta herramienta ofrece simultáneamente información tanto del relieve del terreno como de la vegetación que lo cubre, lo que resulta muy útil para crear mapas de alta resolución de las zonas boscosas y planificar las labores de limpieza forestal.

Además de los helicópteros, Endesa utiliza drones desde 2012 para comprobar el  estado de la red. Los drones que utiliza la compañía están equipados con cámaras de alta resolución que permiten captar imágenes de las líneas y son especialmente útiles para comprobar el estado de las infraestructuras en las zonas de difícil acceso sin necesidad de interrumpir el suministro. Los aparatos permiten también verificar la anchura de los corredores de seguridad que actúan como cortafuegos

La mejora de las instalaciones es clave para el buen funcionamiento del sistema eléctrico. Cada año, Endesa incorpora nuevas tecnologías y renueva las infraestructuras existentes con el fin de asegurar la continuidad del suministro. Los trabajos se realizan en elementos e instalaciones -líneas de alta, media y baja tensión, subestaciones, sistemas de protecciones y telecontrol, centros de distribución y puntos de maniobras con telemando- considerados críticos por su relevancia para el funcionamiento del sistema eléctrico

En 2017 la energía total distribuida por las redes de Endesa, a un total de 12 millones de clientes con contratos de acceso a la red, ha supuesto un 2,7% más que el año anterior