Cómo reducir el consumo energético de nuestros edificios

Publicado el jueves 30 de mayo de 2019

“Las medidas prioritarias a tomar por el sector residencial son la implementación de sistemas de control en la calefacción, el cambio a equipos térmicos más eficientes, rehabilitaciones energéticas, la renovación de electrodomésticos y el fomento del autoconsumo”

Posteriormente, en función de factores como la calefacción existente en la vivienda, el estado de conservación del edificio, la zona climática o la inversión a realizar, deberían cambiarse los equipos térmicos a otros más eficientes, como la bomba de calor o la caldera de gas natural de condensación. Concretamente, la bomba de calor es el sistema que más consigue reducir el consumo de energía y emisiones de un hogar, mientras que la caldera de gas natural de condensación es más eficiente que una convencional y produce menos emisiones.

La siguiente actuación en orden de prioridad consiste en realizar rehabilitaciones energéticas. Dentro de esta acción, los cuatro tipos más importantes de rehabilitaciones son el cambio de ventanas, que puede conseguir un ahorro en consumo de calefacción entre el 10 y el 25%, la rehabilitación de fachadas y de cubiertas con capas de material aislante, o integral.

Eso sí, a pesar de la relevante reducción del consumo que producen las rehabilitaciones (más del 60% en cuanto a calefacción en una rehabilitación integral) otra medida complementaria a considerar es la renovación de los electrodomésticos a otros modelos más eficientes de clase energética A+++, los aparatos de menos consumo energético.

Adicionalmente, se podría plantear la instalación de sistemas en las cubiertas de los edificios urbanos o en superficies próximas (patios, jardines, tejados de aparcamientos, etc.) que permitan el autoconsumo residencial. Una opción cada vez más extendida es la utilización de residuos orgánicos para la generación de energía de biomasa, que, en los últimos 15 años, ha pasado de aportar un 3,2% de energía consumida en España a un 6%. Las baterías de almacenamiento domésticas presentes en las smart homes han supuesto también una gran ventaja ya que permiten disponer del excedente de energía solar autogenerada durante el día.

¿Cómo se puede incrementar la eficiencia energética en la edificación?

Los edificios que hoy se construyen y reforman seguirán existiendo más allá del año 2050, por lo que es importante asumir que lo que hoy hacemos “hipoteca” el futuro de nuestros edificios. Esto significa que es prioritario introducir criterios de sostenibilidad y eficiencia energética en cualquier actuación en edificios residenciales.

Algunas recomendaciones para los ayuntamientos y Administraciones municipales pasarían por:

  • Definir planes de actuación a nivel municipal que aseguren la reducción de consumos, de emisiones y la calidad del aire para cumplir los objetivos.
 
  • Implantar como objetivo que el 100% de los edificios posea certificados energéticos en 2030.
 
  • Lanzar campañas de divulgación a inquilinos y propietarios de inmuebles sobre las medidas consideradas en los planes de actuación de edificios.
 
  • Establecer un calendario para la restricción de comercialización de equipos no eficientes.
 
  • Promover que las rehabilitaciones que se lleven a cabo de forma natural en los edificios incorporen criterios de sostenibilidad energética.
 
  • Complementar el Código Técnico de la Edificación para edificios nuevos para que establezca límites restrictivos de consumo energético, según la zona climática.
 
  • Fomentar, por parte de las Administraciones, que se adapten las actuales tarifas eléctricas para que sean una señal de precio eficiente que no penalice la adopción de equipos eléctricos frente a otros menos sostenibles.