El Consejero Delegado, José Bogas

Estimado accionista: 

La presentación del Informe de Actividades de ENDESA supone cada año una excelente oportunidad para repasar el trabajo realizado durante el ejercicio anterior, sin olvidar logros ni dificultades, y poder así explicar los resultados obtenidos y los objetivos que nos planteamos de cara al futuro.

Empezando por los primeros, me complace poder compartir que los resultados del ejercicio 2018 han confirmado, una vez más, la capacidad de nuestra compañía para realizar una gestión eficaz de sus negocios.

En efecto, a pesar de que el pasado año se caracterizó por elevados precios de las materias primas energéticas y un alza significativa de los precios del CO2 —lo que dio lugar, a su vez, a que se registraran altos precios en el mercado mayorista de electricidad, el resultado bruto de explotación (EBITDA) de  ENDESA se situó en 3.627 millones de euros y el beneficio neto alcanzó los 1.417 millones de euros, cifras que superan los compromisos que habíamos comunicado a los mercados.

La buena gestión del negocio eléctrico, la recuperación del margen del negocio de gas y la estable evolución del mercado regulado fueron algunos de los factores que hicieron posible que estos y otros resultados del ejercicio se situaran por encima de esos compromisos.

Los precios del mercado mayorista crecieron casi un 10%, hasta situarse en 57,3 euros/MWh. No obstante, ENDESA consiguió incrementar en 327 millones de euros su margen bruto en el mercado de la electricidad. A su vez, la contribución del negocio de gas al margen bruto ascendió a 138 millones de euros, lo que supone un incremento de 82 millones de euros en comparación con el año anterior.

Además, ENDESA realizó un año más un gran esfuerzo de contención de costes, confirmando así su capacidad para mantenerse como una de las empresas más eficientes del mercado. Como consecuencia de ellos, los gastos fijos de explotación estuvieron en línea con el año anterior, absorbiendo tanto el impacto de la inflación como el crecimiento de los negocios de la compañía.

Por otro lado, ENDESA dio un nuevo impulso durante el año 2018 a su empeño por afianzar la solidez de su negocio de cara al futuro, sobre todo en la perspectiva de los retos que se plantean a España en materia de transición energética y descarbonización de la economía.

ENDESA no solo asume plenamente estos objetivos, sino que son ejes esenciales de su visión empresarial, como lo prueba el Plan Estratégico presentado a los mercados en noviembre de 2018.

El año pasado, el 50% de la producción eléctrica de la compañía estuvo libre de emisiones de CO2 y el objetivo es elevar ese porcentaje al 56% para 2021, al 65% para 2030 y al 100% en 2050. 

Para conseguirlo, la compañía está apostando por un crecimiento significativo en energías renovables con un importante esfuerzo inversor. Así, el 39% de las inversiones previstas por  ENDESA para 2019 se destinarán al desarrollo de instalaciones de tecnologías renovables, lo que supondrá la incorporación de unos 900 MW de nueva potencia; y en el conjunto del periodo 2018-2021, la compañía habrá invertido un total de 2.000 millones de euros en ellas. Esto le permitirá pasar de 6,5 GW de capacidad instalada en renovables en la actualidad, a 8,4 GW en 2021. 

A su vez, la digitalización y modernización de la red eléctrica será otra de las grandes apuestas inversoras del Plan Estratégico de la compañía. Un total de 1.900 millones de euros se destinarán a su desarrollo. Este considerable esfuerzo resulta esencial, no solo para atender las nuevas necesidades de crecimiento de la demanda, sino sobre todo para hacer posible la incorporación de la nueva potencia renovable, el despliegue de los puntos de recarga que requiere el impulso a la movilidad eléctrica y la accesibilidad a los productos y servicios destinados a dar respuesta a las nuevas necesidades y expectativas de nuestros clientes.

En efecto, las nuevas tendencias que se desarrollan en el mercado eléctrico, desde la generación distribuida hasta la movilidad sostenible, pasando por las nuevas relaciones con los clientes, exigen tanto una renovación constante del modelo de negocio como una especial habilidad para detectar las nuevas oportunidades que surgen de este proceso acelerado de cambio.

Buena muestra de ello es la apuesta de ENDESA por la movilidad eléctrica. A finales del pasado año, la compañía anunció un ambicioso plan para instalar más de 100.000 puntos de recarga públicos y privados para vehículos eléctricos, con una inversión asociada de 65 millones de euros. Esto lo vamos a hacer a través de ENDESA X, que es la nueva línea de negocio de nuestra compañía que ofrece nuevos servicios y soluciones tecnológicas en el mundo de la energía que incluyen, además del impulso a la movilidad eléctrica, el desarrollo de sistemas de iluminación eficiente en las ciudades, instalaciones fotovoltaicas para el autoconsumo, servicios de asesoramiento energético para empresas, etc.

En la misma línea de renovación de sus negocios, ENDESA destinará un total de 1.300 millones de euros entre 2018 y 2021 a la digitalización de sus activos y procesos, que irán destinados, en su mayor parte, a la red de distribución. El desarrollo de las smart grids, es decir, las redes inteligentes que introducen las tecnologías de la información y la telecomunicación en las redes eléctricas, es clave para mejorar la eficiencia del sistema eléctrico y dar respuesta a un nuevo modelo en el que los flujos de energía dejan de ser unidireccionales —desde la gran central de generación hasta el consumidor— y pasan a ser bidireccionales.

Los objetivos de transición energética y descarbonización están poniendo a prueba la capacidad de las empresas para asumir retos de largo plazo que exigen una transformación radical de buena parte de sus negocios. Para tener éxito en la asunción de estos retos, hay que querer, hay que saber y hay que poder. De esta forma, voluntad, conocimiento y capacidad se convierten en tres ejes esenciales de la actitud que deben mantener las compañías para demostrar su voluntad de ser un agente importante en la construcción de un futuro sostenible.

ENDESA ha decidido afrontar estos retos de manera firme y decidida, porque resulta obvio que no podrán ser alcanzados sin un gran esfuerzo, en una tarea para la que la compañía cuenta con visión y capacidad probadas: la creciente electrificación de la demanda final de energía. Sin ella, no será posible ni la transición energética, ni la descarbonización de nuestra economía. Por ello, con toda humildad, pero también con pleno convencimiento, nuestra compañía ha decidido jugar el papel de liderazgo que le corresponde para superar este gran desafío.

José D. Bogas Gálvez

Consejero Delegado de ENDESA