“La búsqueda de nuevos ciclos de uso para aquellos productos que ya han pasado por su primera etapa útil es una de las claves de la sostenibilidad de este modelo”

Los nuevos modelos de consumo de la economía circular

El respeto hacia el medioambiente es el principal pilar de este nuevo modelo económico del que todos formamos parte. Los ciudadanos están modificando sus hábitos para adaptarse a esta nueva cultura sostenible que lo baña todo.

Estos nuevos comportamientos requieren servicios no vistos hasta el momento que aporten valor desde el punto de vista de la sostenibilidad. Es así como hemos visto el nacimiento de las plataformas para compartir servicios. Uno de los ejemplos más comunes lo encontramos en la movilidad: desde patinetes y vehículos eléctricos para ciudad al uso compartido de coches para largas distancias.

Muchos productos están modificando su estructura habitual para convertirse en servicios en sí mismos, como el streaming de música y vídeo. De esta forma, tanto las empresas como los usuarios dejan de pensar en los productos de manera lineal y pasan a interesarse por un mercado más circular y, por lo tanto, más sostenible.

Uno de los principales beneficios de estos nuevos servicios es su extensión. La economía circular es capaz de llegar a sectores en los que el modelo lineal provocaba costes medioambientales importantes. Un ejemplo es el turismo sostenible y su relación con el uso excesivo de elementos con una vida útil muy corta.

Los primeros textos que hablan de economía circular datan de la década de los 80. En ellos se unían los términos de medioambiente y economía para destacar la necesidad de modificar el sistema tradicional. Varias décadas después, la economía circular comienza a asentarse, aunque empresas y usuarios tienen aún un largo camino por delante que recorrer.

¿Te unes a la cultura circular?