Conoce Endesa

Generación 

La generación es la producción de energía eléctrica. Hay dos tipos: la generación ordinaria o tradicional, que garantiza la fiabilidad y calidad del servicio, y la generación renovable no convencional, conocida en España como régimen especial, que según los países se beneficia de unos sistemas de apoyo acordes a su fomento y respaldo por las Administraciones. El trabajo de los generadores consiste en la construcción, operación y mantenimiento de las centrales productoras, y en la venta de energía al mercado.

Imágenes: Álbum Generación

FUENTES DE ENERGÍA. Para obtener energía eléctrica es necesario partir de cuerpos o materias que puedan transformarse en energía aprovechable. Llamamos recursos energéticos a las cantidades de estas fuentes que hay disponibles. Podemos clasificar las fuentes de energía de diversas formas:

presa
  • Según su forma de utilización: hay energías primarias, obtenidas directamente de la naturaleza y energías secundarias o finales, obtenidas a partir de la transformación de las primarias.
  • Según su disponibilidad: energías renovables, producidas por fenómenos físicos de gran envergadura y de forma inagotable, y energías no renovables, que existen de forma limitada en la naturaleza y por tanto su uso hace que vayan agotándose las reservas.
  • Según la frecuencia y extensión de su uso: energías convencionales, de amplia tradición y uso muy extendido, como el carbón, el petróleo, el gas natural, la energía hidráulica y energías no convencionales o alternativas, como la energía solar, eólica, geotérmica, la procedente de la biomasa, o del mar y los océanos.

CENTRALES. Una central generadora de electricidad es una instalación capaz de transformar otras formas de energía en energía eléctrica. Aunque existen excepciones, en general las centrales aprovechan las posibilidades de convertir la energía mecánica en energía eléctrica mediante el movimiento de turbinas o turbo máquinas.

Para funcionar, las turbinas necesitan de la participación de un fluido en movimiento. El viento, el agua que cae desde un embalse,  los gases liberados en la combustión del gas, o el calor generado por la fisión nuclear o en calderas que queman petróleo o carbón... Las ruedas con paletas asociadas a la turbina se mueven por el impulso del movimiento continuado del fluido. Esto genera la rotación de la turbina, que asociada a un generador eléctrico, es decir, a un alternador o una dinamo, obra la transformación.

Gracias a esta idea de fluido, turbina y generador asociados, se han podido desarrollar tecnologías de generación muy diversas. Una tipología de centrales de generación de energía eléctrica sería:

  • Centrales hidroeléctricas: que aprovechan la fuerza del agua.
  • Centrales térmicas: en las que se quema combustible fósil (carbón, fueloil o gas). Las hay convencionales y de ciclo combinado, incluso de biomasa o residuos sólidos urbanos cuyo combustible son las basuras.
  • Centrales eólicas: que explota la energía cinética del viento.
  • Centrales fotovoltaicas: que recogen y convierten la energía de la radiación solar.
  • Centrales nucleares: son térmicas en las que el calor procede de la fisión del uranio.
  • Centrales geotérmicas: alimentadas por la temperatura interior de la tierra.
  • Cogeneración: sistema que permite la producción simultánea de electricidad y energía térmica (calorífica/frigorífica) a partir de la energía primaria contenida en un combustible.

> Las centrales de Endesa: mapa interactivo con todo el parque de generación de la compañía

CONSTRUCCIÓN DE UNA CENTRAL. El proceso de construcción de una central es largo y complejo. Un intenso periodo de varios años que requiere de la realización de estudios de ingeniería, viabilidad técnico-económica y de mercado, la evaluación y selección de la mejor alternativa, la elección del emplazamiento, la exigente y rigurosa tramitación administrativa de licencias ambientales y legales y muchas otras actividades. El proceso está liderado por ingeniería pero tiene un carácter multidisciplinar integrado por la multitud de expertos que son necesarios para llevar a cabo esta tarea: licenciados en Ciencias ambientales, Ciencias de la información, Economía, Derecho, Especialistas en Seguridad laboral, Ciencias de la Salud, Ingeniería informática, Telecomunicaciones, Mecánica, Eléctrica, Automática, Minas, Caminos Canales y Puertos, etc.

Mantenimiento centrales

OPERACIÓN Y MANTENIMIENTO. La actividad de “operar” una central generadora de electricidad consiste en gestionar, coordinar y controlar las actividades de arranque, parada, y funcionamiento normal de todos los equipos mecánicos y eléctricos que componen la central, en las mejores condiciones de fiabilidad y seguridad para personas e instalación, y con el máximo respeto para el medio ambiente.

El proceso productivo se debe conducir (operar) obteniendo el mejor rendimiento posible a partir de la fuente inicial de energía (combustible, aprovechamiento hidroeléctrico, etc.). Para este fin, se dispone de sistemas de supervisión y control, cuya información se concentra normalmente en las denominadas Salas de Control, desde las que se opera y evalúa continuamente el rendimiento y correcto funcionamiento de las instalaciones.

Dada la complejidad tecnológica de las instalaciones, el personal responsable de la operación de las centrales requiere una formación muy especializada en los distintos sistemas, sus parámetros de diseño y sus prestaciones, así como en sus sistemas de control y protección. Se cuenta con procedimientos de operación detallados que cubren tanto el funcionamiento normal de las plantas como las actuaciones en situaciones de avería o emergencia.

Las actividades de mantenimiento son imprescindibles para garantizar la operatividad de los equipos y sistemas de las centrales de generación eléctrica. El objetivo es contar con instalaciones en óptimas condiciones en todo momento, garantizando una “disponibilidad total” de los sistemas en todo su rango de actividad. De este modo se logra una operación continua en buenas condiciones técnicas y económicas, a pesar del rigor de las exigencias de su funcionamiento (temperatura y presión elevadas, etc.).

En resumen, el mantenimiento está destinado a optimizar la producción del sistema en su conjunto, maximizar la vida útil de los equipos individuales y reducir el coste de las averías y/o evitarlas.

Ver imágenes: Álbum mantenimiento de las centrales