Una figura independiente de la línea de gestión de la compañía es el Defensor del Cliente de Endesa, creada por su Consejo de Administración, con el objetivo de ofrecer a sus clientes e interlocutores externos una vía adicional para hacerse escuchar.
El Defensor atiende, como mecanismo en última instancia y en las condiciones establecidas en su Reglamento, a los clientes que hayan presentado una reclamación ante los Servicios de Atención al Cliente de la compañía, y que no están satisfechos con la respuesta recibida o bien no han recibido contestación en el plazo de dos meses.
La misión del Defensor del Cliente es defender y proteger los derechos de los clientes de Endesa derivados de su relación con la compañía en los ámbitos de la distribución y comercialización de la energía eléctrica y, en general, de los servicios que la empresa suministra en el mercado español.